Descripción
Un joven de 18 años vino a contarme esta increíble historia.
Independientemente de que fuera o no real supone un ejercicio filosófico y moral.
Destaca la normalización de un evento a todas luces extraordinario y que permite resaltar el sufrimiento humano evitable como lo realmente sorprendente del mundo en que vivimos.
El protagonista de la historia ha preferido mantenerse en el anonimato por razones del todo evidentes.
Mi agradecimiento por invitarme a contar esta ordinaria experiencia: el contacto entre seres vivos.
Gabriel Molina Marí.








